La sofisticación del contraste es está pieza lo dice todo.
Hay un magnetismo único en la unión del orgánico y lo arquitectónico. Este collar reinterpreta la joyería textil mediante un juego de infinitas hebras de microcuentas negras que se entrelazan en un nudo de textura fluida. Un conjunto de múltiples hilos de mostacillas trenzadas. El punto focal lo rompe un cilindro pulido en oro brillante, aportando una dosis exacta de luz y minimalismo industrial.
Mide 31 cm (alto) tamaño ideal, una pieza de peso ligero pero de gran impacto visual, perfecta para elevar una silueta monocromática.
Este accesorio es el definitivo para transformar un bloque de color neutro en un estilismo con firma de autor.