Este brazalete exige ser el centro de atención. Olvídate de los complementos que pasan desapercibidos, este brazalete es presencia pura.
Una flor imponente de 8 cm de altura se adueña con la pieza con pétalos plateados rústicos de relieve irregular que imitan la fuerza de la piedra calada. En el centro una maxiperla nacarada rompe el esquema rígido del metal, aportando un destello limpio y sofisticado que ilumina toda la mano.
Se calza facil, se siente cómodo y te soluciona el estilismo en un segundo. Es esa opción con peso visual propio que elegís cuando querés que tu outfit pase de simple a espectacular sin sumar nada más.
Queda increíble combinado con un look de día como de noche.
Minimalista, audaz, limpio y sumamente sofisticado.